Clases de salsa en Malaga

Comienzo: el primer viernes del mes, en horario de 8 a 9 de la noche.

Impartimos clases de baile en la barriada Gamarra. c/.  José María Coopello 2 esquina con la plaza Prudencio Jiménez, frente al kiosko que ya no existe pero todo el mundo del barrio lo recuerda.

Frente a la parroquia de la Purísima concepción, si te es más fácil por esa referencia.

Los viernes de 8 a 9 de la tarde, nivel inicial. Para personas que no hayan bailado salsa antes. Si ya has bailado salsa, nunca viene mal un repaso.

Más adelante, abriremos un grupo de nivel medio en horario de 9 a 10 de la noche.

No hace falta llamar, ni reservar ni apuntarse en ningún sitio.

Se tarda más o menos un año en aprender a bailar salsa, dependiendo de lo mucho o poco que después de clase practiques. Aunque recomendamos se salga a bailar con personas desconocidas, raro es quien nos hace caso.

En aprender a bailar sevillanas, con un mes o como mucho mes y medio, suele ser más que suficiente para defenderse bailando en la feria de Málaga.

La cuota es de diez euros mensuales, sin trampa ni cartón, sin tener que pagar matrícula, ni ningún otro cargo oculto. Las cosas claras, y los zumos, de melocotón.

Hay muchas personas que acuden a las clases de baile como medio para encontrar pareja. Si es éste tu caso, estás en el lugar adecuado. Desde siempre han surgido muchísimas parejas mediante el baile. Probablemente tus padres y tus abuelos, se conocieran así.

Otras personas se apuntan a las clases de baile simplemente para conocer gente con la que luego salir a bailar o al menos intentar practicar lo que previamente hemos hecho en clase. Menos mal que en clase y tras cada figura, nos tomamos un poco de tiempo para grabarnos a nosotros mismos con nuestro propio móvil (otra persona nos graba, obviamente) y así luego recordar lo que hemos bailado.

También hay quien viene a las clases de salsa para hacer algo de ejercicio y no estar en casa sentado viendo la tele, o perdiendo el tiempo con el ordenador. Sabia decisión. Bailar es mucho más divertido.

Y los más interesantes son aquellos que vienen obligados o coaccionados por su pareja y cuando ven lo bien que se lo pasan aprendiendo a bailar salsa, ya no quieren dejarlo.

Ven un día a probar una clase. Si te gusta, te quedas y si no te gusta, te vas por donde has venido, sin que nadie te diga lo más mínimo. Al menos, lo habrás intentado. Esto del baile lo comparo con la compra de unos zapatos, donde primero te los pruebas y si te gustan, te los quedas. Si no te gustan, ahí se los dejas al zapatero.

No hace falta avisar que vas a venir.

Cerca hay paradas de autobús (en Eugenio Gross) poco más arriba del Rey Pelé.

Si vienes en coche también encontrarás aparcamiento, dependiendo del tiempo que le dediques a buscarlo y lo lejos o cerca que aparques.

Y un mapa de cómo llegar:

Si amplías un poco el mapa, ya sale nuestro marcador. Estamos enfrente, no hay pérdida.